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La ergonomía
busca un mayor rendimiento en el trabajo a partir de la humanización de los medios para producirlo, adaptándolos a las características del trabajador o usuario.
Comodidad
Visual:
Para garantizar el confort visual, mantenga su monitor de 45 a 70 cm de distancia y regule la altura a su línea de visualización. Siempre que fuera posible procure "descansar" la vista, colocando objetos en el entorno (cuadros, plantas, etc.)
Pies bien
apoyados:
Es importante que las personas trabajen con los pies apoyados totalmente en el piso, lográndolo con sillas regulables en altura, de tal manera que el asiento se adecue a la contextura del usuario; la altura ideal mínima es de 36 cm. Cuando la persona posee un asiento adecuado a su altura que le permite tener los pies bien apoyados, le sirve para relajar la musculatura y poseer buena circulación sanguínea en los miembros
inferiores.
Respaldo:
los asientos deben poseer respaldo de tamaño medio, una mayor superficie de apoyo garantiza una mejor distribución del peso corporal y relajamiento de la musculatura. Destacamos que existen respaldos regulables en altura en sillas operativas. Se recomienda el uso de apoyabrazos sean fijos o regulables en altura.
Soporte
Lumbar:
es un punto fundamental cubrir la zona lumbar con un apoyo. Tener en cuenta este punto en la elección de una silla o sillón tiene su resultado a lo largo de cada jornada laboral; este soporte brinda descanso en la cadera y cintura, adquiriendo por reflejo una buena postura de la espalda y por consiguiente de la columna vertebral.
Iluminaçión - Colores - Temperatura -
Acústica: La ergonomía se completa con buena iluminación que debe evitar los reflejos especialmente de los monitores y de superficies de trabajo. Los colores deben ser suaves, claros y preferentemente acabado mate. Las temperaturas ideales son entre 20 y 22 grados en verano, y entre 25 y 26 grados en invierno. En lugares de trabajo intelectual y atención constante, los índices de presión sonora deben ser inferiores a los 65 dB |